Sofrología

El misterio de la Serenidad perdida.

Según el conocimiento que tenemos actualmente sobre el cerebro del ser humano, podemos dividirlo en tres partes: Tronco Cerebral (predominio del Instinto), Sistema Límbico (predominio de lo Emocional) y Corteza Cerebral (predominio de la Razón). La Corteza Cerebral de ambos hemisferios, a través de las áreas prefrontales, potencia al Tronco Cerebral y al Sistema Límbico. Dicho de otra forma, la Razón da al ser humano su gran oportunidad: que el Instinto madure en Voluntad, y que lo Emocional madure en Serenidad. Este es el camino para conseguir una Mente equilibrada: buscar lo que ya está dentro de nosotros.

La Mente sin Voluntad deja de existir. El fundamentalismo científico ha suprimido la Mente, somos reacciones bioquímicas cerebrales y neutrotransmisores. Pero esto no es verdad, también somos Mente y tenemos una Voluntad para poder cambiar las cosas. Somos algo con capacidad de decidir por nosotros. El ser humano es algo más que reacciones bioquímicas cerebrales.

La Mente sin Serenidad está enferma. Aplacar el ego, controlar el pensamiento, inteligencia emocional son intentos y maneras de decir lo mismo: que la Razón por sí sóla se puede convertir en un monstruo que se vuelve contra nosotros mismos, “lo más razonable es no ser tan razonable”, que la Razón acompañada de la Serenidad nos permite descubrir que dentro de nosotros mismos tenemos una realidad que va más allá de los pensamientos.

El déficit en Voluntad y en Serenidad en la sociedad actual es lo que nos conduce a gran sufrimiento y a graves trastornos psicológicos. Parecen haberse perdido. Con la Voluntad ha habido últimamente algún intento de recuperarla. Pero la Serenidad ni siquiera se nombra. Se ha perdido.

“La Serenidad es una actitud, y una realidad si crees en ella”

Superar el Trastorno Obsesivo:

– Somos mucho más que un pensamiento que pueda venir, hay una realidad que te dice la Vida que está por encima de los pensamientos.

– Cambio de funcionamiento mental: Conocimiento de la Mente y dirigirla a la Serenidad.

– Aceptar tus errores, tú tienes un valor como persona, y ese valor no puede estar cambiando según tus actuaciones diarias.

– Pienso, luego existo… El error de Descartes, la sobrevaloración de la Razón. Somos algo más: Lo más razonable es no ser tan razonable.

– La persona obsesiva quiere tener la certeza absoluta, no acepta la incertidumbre de la Vida, no acepta una mínima duda absurda que le puede venir… La Vida tiene verdades suficientemente fiables, pero no absolutas, la persona obsesiva va a tener que ser valiente con el 99,9%, va a tener que aprender a darse una respuesta global del 99,9%.

– La Mente trasciende al Cuerpo (sin dejar de ser Cuerpo). La Vida trasciende a la Mente (sin dejar de ser Mente).

– Lo peor del sentimiento de culpabilidad es que lo tiene el que no debería tenerlo.

– No estés esperando algo de la Vida, es la Vida la que está esperando algo de ti.

– Pisando tierra sabiendo que a veces puedo mirar las estrellas.

– Tiempo lineal en occidente y Tiempo circular en Oriente, conjuntarlos en un Tiempo espiral… Intuición de Tiempo Vertical (Ahora es Siempre).

– Si sigues el camino de tu corazón te colocas en una especie de sendero que ha estado allí todo el tiempo, esperándote, y la Vida que deberías estar viviendo es la que estás viviendo. (Joseph Campbell)

– Nacemos en este mundo, en un pelillo de un conejo. Según nos hacemos mayores nos vamos adentrando en la piel del conejo. Pero tenemos la oportunidad de volver a subir al extremo del pelillo del conejo… Y desde ahí, intentar comprender que alguien ha sacado al conejo de un sombrero de copa vacío… (El mundo de Sofía)

– Un ser humano es parte de un todo, llamado por nosotros Universo, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Se experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos como algo separados del resto, algo así como una ilusión óptica de su consciencia. Esta falsa ilusión es para nosotros como una prisión. El azar no existe, Dios no juega a los dados. (Albert Einstein)

– Una noche, conseguí subir al extremo del pelillo del conejo, y desde ahí miré las estrellas… la estrella más brillante eras tú, esperándome.

– Libertad y Destino no son incompatibles… Un Buen Destino que tenemos quedar que ser capaces de coger.

– Aceptar lo que no puedo cambiar y luchar por lo que puedo cambiar, y sabiduría para diferenciarlas. (Sabiduría perenne)

– Observarnos a nosotros mismos viéndonos como desde fuera… Desde la Vida.

– El espíritu de un guerrero no está hecho a la queja, ni está hecho a ganar o perder. El espíritu de un guerrero está hecho sólo a la lucha, y cada lucha es la última batalla del guerrero sobre la Tierra. Por eso el resultado le importa muy poco. Y mientras lucha, sabiendo que su intento es impecable, el guerrero sonríe. (Carlos Castaneda)

– Salir del cascarón, dejar de mirarte el ombligo, la empatía de saber ponerse en el lugar de los demás, salir de ti para darte cuenta de que tienes algo más dentro de ti.

– No es una contradicción: Valorarte debidamente como ser humano, pero con humildad.

– El pensamiento que viene es involuntario, lo que yo haga a partir de ahí es voluntario.

– Siempre se habla de pensamientos obsesivos, muchas veces lo que realmente hay son sensaciones obsesivas. No se trata de no tener oscilaciones emocionales, se trata de mantener la serenidad ante las oscilaciones.

– La Mente es un bombardeo de pensamientos, ese no es el problema, el problema es que un pensamiento nos da miedo y entonces empezamos a asegurarnos absurdamente y lo reforzamos. Nosotros los hacemos obsesivos.

– Estoy en contra del diagnóstico Trastorno Obsesivo Puro, no es verdad, lo que ocurre es que hay tan mala comprensión del trastorno obsesivo que, en muchos casos, no se entienden como compulsiones las de tipo mental, y a veces son muy sutiles, pero siempre hay.

– Los hombres grises nos roban el tiempo con el anzuelo del consumismo, y el tiempo es Vida, y la Vida reside dentro del corazón. (Momo)

– Viajar es antineurótico, nos hace salir de rutinas físicas y mentales, una sensación de libertad… (En la ciudad blanca)

– Las compulsiones pueden ser: externas (comprobaciones, lavados, etc), internas (análisis mentales) y evitativas (no hacer lo que tendríamos que hacer).

– Si crees que vas por el buen camino que te dice la Vida, continúa con constancia en las malas rachas sin desfallecer, y sigue… con la esperanza de que al final acabará habiendo un buen resultado. La Vida como carrera de maratón.

– El tiempo no existe, lo que no existe no puede dejar de existir… Siempre estaremos juntos.

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