El Trastorno Obsesivo tiene solución psicológica

Dr. Adolfo Martínez-Conde

Soy Médico y ex-Obsesivo. Conseguí salir de un Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Años más tarde empecé a tratar a personas con este problema. Desarrollé una terapia que tiene dos vías que encajan y se complementan. Por una parte, la Sofrología, un entrenamiento mental que le hace asimilar a uno que el pensamiento está sobrevalorado, que somos algo más que un pensamiento que nos viene. Por otra parte, la Psicoterapia Cognitiva, corregir errores de pensamiento, pues el Trastorno Obsesivo es, sobre todo, un trastorno en la forma de pensar. Y puedo decir, que si la persona acepta su problema y está dispuesto a hacer un esfuerzo, el Trastorno Obsesivo siempre tiene solución.

Las obsesiones son pensamientos, ideas o imágenes, absurdas o exageradamente negativas, que producen una gran angustia. En un intento desesperado de aliviarse la persona cae en compulsiones, que son actos repetitivos y comprobatorios. Pueden ser externos o mentales. Y cuanto más se cae en las compulsiones, más reforzamos y alimentamos las obsesiones. Pero el TOC está muy ligado a la ansiedad y a la depresión. Los estados de ansiedad pueden producir obsesiones, pero también el TOC puede generar crisis de ansiedad. Un estado de ánimo depresivo puede dar lugar a la aparición de obsesiones, pero también una persona con Trastorno Obsesivo puede acabar, como es casi de sentido común, hundido en una depresión, aparte del empobrecimiento que se produce en su Vida derivado del problema. Muchas personas diagnosticadas de Ataque de pánico y muchas personas diagnosticadas de Depresión lo que tienen básicamente es un Trastorno Obsesivo.

¿Qué es lo que está pasando?, ¿por qué hay tantas personas con Trastorno Obsesivo-Compulsivo hundidas en un inmenso sufrimiento y no le encuentran solución a su problema? Pues lo que pasa es que hay una increíble falta de información, o en otros casos, mala información. A la gran mayoría de personas con TOC no les han informado o les han informado mal.

Siempre me gustó el mito de Jonás. Jonás entró dentro de la ballena para poder derrotarla. Yo soy médico, estar dentro de la medicina me ha permitido darme mejor cuenta del tremendo error que comete la psiquiatría al tratar los trastornos psicológicos y, particularmente, el Trastorno Obsesivo. Tratar a estas personas con medicamentos, bajo la poderosa influencia de la industria farmacéutica, es condenarlos al sufrimiento de por vida. Con fármacos no se va a salir del TOC. Miles y miles de personas son tratadas de esta forma, les recetan un antidepresivo y un ansiolitico, les dicen: “vuelva dentro de un mes”, y cuando vuelven se encuentran aún peor que la vez anterior. El TOC no es orgánico, no es un trastorno de la bioquímica cerebral ni de los neurotransmisores, por lo que el tratamiento nunca debe ser orgánico, es decir, con fármacos. Cuando el paciente va a la consulta del psiquiatra y este le dice: “el TOC es un problema en los neurotransmisores cerebrales y lo va a tener siempre, pero nosotros se lo podemos aliviar con medicamentos”, le está haciendo un daño terrible, a esta persona ya tremendamente angustiada y falto de confianza en sí mismo, le está quitando todo atisbo de esperanza. Y además es mentira, con una terapia adecuada y comprendiendo bien este trastorno tan peculiar, el Trastorno Obsesivo tiene solución psicológica. Las obsesiones son psicológicas, son formas de pensar, de manera que psicológico deberá ser también el tratamiento. Esta es la auténtica información que se debería dar.

¿Y qué terapia es adecuada para salir del Trastorno Obsesivo? Lo primero es que esté dirigida por un profesional que haya profundizado en este trastorno tan difícil de entender bien. La persona obsesiva se ha metido en un laberinto, y si el profesional no está muy preparado ante este problema, el paciente le va a llevar por ese laberinto y no va a saber explicarle cómo se puede salir de él. Lo segundo es que sea un tipo de terapia acertada para poder salir del Trastorno Obsesivo y en la que los resultados sean evidentes.

En la terapia psicológica existen dos aspectos que hay que tratar, uno sería la personalidad obsesiva, y el otro el TOC propiamente dicho. El TOC se genera desde una cierta personalidad obsesiva. Dicho de otra forma, la personalidad obsesiva es el caldo de cultivo que puede dar lugar a un TOC. Por ello, hay una serie de conceptos mentales erróneos en la personalidad obsesiva-perfeccionista que hay que corregir y modificar, como son la sobrevaloración del pensamiento (la Mente es algo más que el ego-pensamiento), la necesidad de evidencia absoluta frente al mínimo riesgo (pretender controlar las cosas al 100%), el pensamiento absolutista del todo o nada (cada uno tiene que buscar su propio término medio), el miedo ante los síntomas corporales (hipocondría), y los sentimientos de culpabilidad del pasado o el miedo al futuro (no estamos viviendo la realidad del Ahora).

La terapia psicológica concreta del Trastorno Obsesivo, es decir, de esas obsesiones que nos atormentan, va encaminada a que los pensamientos angustiosos vayan perdiendo importancia hasta que dejen de tenerla y entonces dejen de hacer sufrir. Las terapias conductistas y las analistas del pasado están en un error en el tratamiento del TOC. No comprenden el Trastorno Obsesivo y la forma de salir de él. Al pensamiento que viene no hay que pararle, ni cortarle, ni positivizarle, ni analizarle, ni sustituirle, ni evitarle. Con todo eso se cae en la trampa de reforzarle aún más, es como si le estuviéramos diciéndo el miedo que nos da y entonces cada vez vendrá más fuerte. Hay que aceptarle, dejarle que venga, pues es normal que nos vengan pensamientos absurdos o exageradamente negativos, nos vienen miles de pensamientos cada día. Ahí no está el problema. El quid de la cuestión es lo que tengo que hacer una vez que venga. Asimilar que soy algo más que los pensamientos. Con un entrenamiento mental adecuado tengo que aprender otro tipo respuesta que no sé darle. Una respuesta desde la Serenidad y la amplitud mental que estoy entrenando y asimilando. Eso me ayudará a darle una respuesta global que me permita no meterme en el pensamiento absurdo o exagerado que tanto daño me está haciendo. Y también me ayudará a no caer en las compulsiones, que lo que hacen es reforzar a las obsesiones más y más. Dejaré de alimentarlas. Y entonces las obsesiones se disiparán, como se disipan las nubes cuando empieza a salir la luz del sol. Y seré libre. Habré salido de la cárcel de los pensamientos. Habré salido a la Vida.

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